Año sabático

Cómo planifiqué mi año sabático sin arruinarme

Sonia·
Cómo planifiqué mi año sabático sin arruinarme

Un año sabático no necesita un presupuesto infinito, pero sí números honestos, prioridades claras y margen para los imprevistos.

Yo empecé al revés de lo que suele recomendarse: en vez de preguntarme cuánto necesitaba para viajar un año, calculé cuánto podía gastar al día y elegí los destinos donde ese dinero daba para vivir bien.

Mi cuenta de partida fue sencilla: alojamiento, comida y transporte local por día, más un fondo aparte para vuelos, visados, seguro y actividades que sí quería pagar (para mí, buceo). En el Sudeste Asiático me salían entre 25 y 35 euros diarios viajando despacio.

Viajar despacio fue mi mayor ahorro. Cada cambio de ciudad cuesta dinero: transporte, primera noche más cara, comida de tránsito. Quedarme dos o tres semanas en un sitio me permitía negociar alquileres mensuales, comer donde come la gente del lugar y gastar la mitad.

No ahorré viajando peor, ahorré viajando más despacio.

Antes de irme hice limpieza. Vendí lo que sabía que no iba a usar, cancelé suscripciones, dejé el piso y llevé cuatro cajas a casa de mis padres. Cada gasto fijo que eliminas en tu país son días extra de viaje.

Los vuelos los compré de forma escalonada, no todos a la vez: el de ida con fecha, y los internos según iba decidiendo la ruta. Reservar todo por adelantado sale caro y, sobre todo, te quita la libertad de quedarte donde estás siendo feliz.

Guardé un fondo de emergencia intocable equivalente a un mes largo de viaje más un billete de vuelta. No lo toqué nunca, pero saber que estaba ahí me quitó la mitad de la ansiedad.

Y llevé el gasto apuntado cada día, en una nota del móvil, sin dramas. Dos minutos diarios que me decían con exactitud cuánto viaje me quedaba por delante.

Al final gasté hasta el último céntimo de mi indemnización. Volví sin ahorros y con la mejor decisión de mi vida tomada. Si tú estás haciendo estas cuentas ahora, escríbeme: es justo la parte en la que más me gusta ayudar.